Grau Roig no es tan animado como su vecino Pas de la Casa, pero le ofrece una apreciable gama de actividades de ocio y restauración a sus visitantes. Las familias que viajen con pequeños disponen de guarderías donde los cuidarán mientras que ustedes están por ejemplo en la escuela de esquí, en el palacio de hielo o se acercan a las numerosas tiendas de deportes y de souvenirs que existen. De hecho al quedar junto a la frontera francesa son muchos los que se acercan a ella para comprar, libres de impuestos, tabaco o licores, joyería, jueguetes electrónicos y muchos otros productos.
Para degustar una delicada y suculenta restauración les aconsejamos dar un salto hasta la vecina Pas de la Casa, donde encontrarán un sinfín de diversos restaurantes, tanto típicos españoles, como mejicanos, italianos o franceses. Una vez que haya cenado tiene una gran multitud de pubs y discotecas donde alternar en compañia de amigos hasta altas horas de la madrugada.
Por todo esto les recomendamos acudir a estas zonas del complejo Grandvalira. Y recuerde que no necesita usar el coche o transporte público para ir de una zona a otra.